Robles ha acogido una acción creativa del diseñador José Perea, que elaboraró en directo un vestido y un abrigo en el interior de la bodega de botas.
La intervención parte de una inspiración ligada al vino y al territorio: el vestido, de color plata, nace como evocación de la burbuja y de la tensión luminosa del Robles Brut Nature; el abrigo, de color espuma, se concibe como una interpretación de la corona del espumoso, símbolo de celebración, ligereza y movimiento.
Ambas piezas se elaboraron en directo, convirtiendo la costura en un gesto vivo que dialoga con la crianza del vino. La aguja, el hilo y el tejido reproducen así valores compartidos: precisión, paciencia, respeto al proceso y verdad del origen.
«La burbuja no es solo forma, es tiempo y energía contenida. El plata y la espuma me permiten coser esa sensación en directo, aquí, donde el vino cobra sentido», señaló José Perea.
Desde Bodegas Robles se subraya que esta acción refleja su manera de entender la cultura del vino: abrir la bodega a otros lenguajes creativos, generar experiencias verdaderas y demostrar que la sostenibilidad también se expresa a través de la artesanía, la emoción y el conocimiento compartido.
«El Robles Brut Nature es origen y celebración. Ver su esencia traducida en moda, y además en tiempo real, refuerza nuestra visión del vino como expresión cultural», destacó Francisco Robles.
La actuación se integra en la programación cultural de Bodegas Robles, donde el vino se concibe como un espacio de encuentro entre naturaleza, técnica y creación contemporánea.
José Perea es un diseñador de moda reconocido por unir alta costura, artesanía y performance. José Perea convierte la costura en un acto vivo en el que el proceso creativo forma parte esencial de la obra.






