Origen y elaboración del vino Pedro Ximénez

Para la elaboración del vino Pedro Ximénez, las uvas son cosechada a mano a mediados de agosto y posteriormente tendidas al sol en las paseras durante cuatro o diez días. Es lo que se denomina como asoleo o pasificación de las uvas.

Las uvas se cosechan en cajas de no más de 15 kilogramos, para preservar su sanidad y  posteriormente se extienden manualmente sobre las paseras, para que no monten unos racimos sobre otros y acelerar así la pasificación de la uva. Es de vital importancia la ausencia de humedad en el ambiente, ya que ésta puede producir botritis en la uvas y todo el trabajo seria en vano.

¿Cuál es la uva perfecta para el Pedro Ximénez?

Uva blanca redonda, delicada, de piel fina, casi transparente. Encuentra su hábitat ideal en climas secos y calurosos. Destaca por su riqueza en azúcares, lo que permite a Montilla-Moriles obtener vinos finos con una graduación en alcohol completamente natural, sin necesidad de incorporar alcohol vínico.

Bodegas Robles y su paseras propias

Bodegas Robles es una de las pocas bodegas que aún conservan sus propias paseras, un área especialmente indicada (por su orientación geográfica y pendiente suave) para la deshidratación y pasificación de las uvas. Tenemos especial cuidado de que el secado sea regular y homogéneo, por lo que se controla manualmente, volteando los racimos cada dos o tres días.

El clima extremo en verano de la provincia de Córdoba, la ausencia absoluta de humedad y la variedad de la uva son los motivos que hacen único al vino Pedro Ximénez, que sólo se puede elaborar en una denominación de origen concreta: Montilla-Moriles.

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